Sanación de una extraña experiencia
viernes, 14 de octubre de 2016
Hoy trato de ser fuerte a las adversidades. Intento esconderme bajo la culpa de no haber seguido el consejo más antiguo que corre por mi sangre.
En la antigüedad de mi nación, antes de que cualquier ultrajo y pies ajenos llegarán a invadir siglos de cultura y avances propios. En esos tiempos nos demostraban que aún siendo más lentos eran más inteligentes y sabios de corazón.
Los antiguos Toltecas tenían un cierto acuerdo que tenían presente en más ámbitos de los que se podrían imaginar esos hombres blancos que rasgaban esas creencias con sus falacias y mentiras de lo que no entendían.
Sé impecable con tus palabras...
La característica principal de este pueblo "salvaje" suciamente denominado por los colonizadores se hace presente en mi cotidianidad. No puedo esconder mis defectos si tengo las herramientas para arreglarlos y convertirlos en algo útil.
Al darme cuenta de que he fallado tomé la mejor decisión para mí. Acepté mis errores, sin importar el contexto de cómo se cometieron y dejé que las cosas fluyeran sin más obstáculos.
A veces simplemente me acuerdo y caigo presa de los detalles que dejé pasar momentáneamente, estoy orgulloso de mis acciones porque hasta cierto punto fue la mejor decisión que pude tomar pero eso no deja al descubierto mi verdadero sentir ante ciertas cosas.
Hasta que punto deje de cuidar mis palabras para poder protegerme de lo que las personas opinaban de mí, caí en las viejas metáforas de los hombres para poder protegerme de la opinión publica, por un momento dejo de tratarse de cómo usé las palabras, a pesar de ser la causa de mis males había algo más profundo en ese contexto; había miedo, indiferencia, incomprensión, un deseo de ser socialmente aceptado por lo que se supone que es correcto y admirado en un estúpido circulo de amistad, ¿en qué momento perdí esa cualidad de criterio propio para evitar juicios dolorosos y menospreciables de las cosas que quiero? Tenía que protegerme bajo las capas de las metáforas más simples del lado masculino y evitar los ojos de la sociedad sobre mí nuevamente.
Los toltecas eran más sabios de lo que se imaginaban, a veces pienso que sus acuerdos fueron inventados y pensados para estos tiempos. Yo no usé correctamente el mío, pero más que eso. Un poco más atrás de tener que usar esa herramienta optima para protegerme; todo esto fue desencadenado por mi falta de autoestima para enfrentar a los demás.
Sólo yo podré aliviar mis penas con la única verdad que conozco, no pienso dar explicaciones desde el principio a todo el mundo y como un preso recibiendo condena, no quiero esperar el veredicto de los demás para ver si mis premisas se oían lo suficientemente bien para lograr que me creyeran. Ya estoy cansado de eso, no sé cómo funciona exactamente la madurez pero si se trata de aceptar lo que no pudiste hacer y comprender, que las consecuencias no se pueden eludir simplemente dejando claro lo que realmente pensabas y que no hiciste; entonces he comenzado a entender día con día cómo funciona esto. Acepto lo que sucedió y me quedaré con mi propia verdad guardada en mí. No causaré ningún problema o solución externa a lo sucedido, dejaré que las leyes físicas simplemente me enseñen otra lección de cómo se originan los problemas a cómo se desvanecen en la nube del aprendizaje humano
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)